top of page

MEDICINA HERBAL PARA DESBALANCES HORMONALES


En este artículo hablaremos de hierbas y de salud hormonal, no sólo desde el punto de vista académico, sino también desde lo experiencial y lo emocional. Hablaremos de saberes que hemos olvidado, que aún ignoramos, y que, a pesar de eso, se siguen transmitiendo de generación en generación. Hablaremos de mujeres y hablaremos de plantas.


“Cuando me pregunta cómo estoy y abiertamente le comento de mis dolores menstruales o de las irregularidades propias de quien posee una vagina, vuelve a ser Ceci (mi madre) y me receta un sinnúmero de infusiones y lavativas a base de plantas para mi cuidado personal. Enfatizando siempre en lo importante de evitar pastillas para los dolores que engañan al cuerpo, lo adormecen y sedan, pero no lo curan de “raíz”.

Botica - Yuliana Ortíz Ruano

“Botica”, de Yuliana Ortíz Ruano, fue una semilla que se sembró en nosotras y brotó en este artículo. En él, Yuliana entreteje la historia de su familia en Esmeraldas con los recuerdos de brebajes y preparaciones a base de hierbas que las mujeres de su familia preparaban para sanar a la “niña frágil” que fue. A partir de este texto y las conversaciones que hemos mantenido, ella nos inspiró a hablar sobre mujeres que guardan conocimientos de hierbas y mujeres que cuidan, que sanan.


Esto nos llevó a encontrarnos con Isabela Mascaró, especialista en medicina herbal y que desde su experiencia como terapeuta, nos habló de la relación de las hierbas y la tierra con las mujeres y sus hormonas.


Esperamos que disfruten este artículo tanto como nosotras disfrutamos de escribirlo.


LAS PLANTAS PUEDEN MEJORAR NUESTRA CALIDAD DE VIDA



Isabela estudió Medicina Herbal en Inglaterra y en sus propias palabras, define lo que hace como “el estudio de cómo utilizar extractos botánicos de plantas medicinales con fines terapéuticos, para tratar cierto tipo de condiciones”.


El hecho de elegir trabajar sólo con mujeres nació a partir de una experiencia personal en su último año de carrera. Hasta ese momento, su ciclo siempre había mantenido patrones similares, y poco a poco, esto empezó a cambiar: venía con más días de retraso, en los días de menstruación, sentía cólicos cada vez más intensos, vómitos, malestar estomacal, y prácticamente no podía moverse. “Mi cuerpo me estaba comunicando algo”.


Al ir al ginecólogo, descubrió que tenía 22 quistes en cada ovario y la única opción que le ofrecían era (¡sorpresa!) tomar pastillas anticonceptivas.


“En ese momento fue como que ‘ok, esto estás estudiando y esto estás necesitando.’ En un curso de ayurveda tomaron mi caso como caso de estudio, y en tres meses hicimos un plan para reducir el «dosha» que causaba esos desequilibrios. Fue impresionante porque en el primer mes, el 80% de los síntomas se me fueron.


Al terminar los tres meses me sentía muy bien y todos estos patrones también se regularon. Ahí pude experimentar por mí misma que sí, que las plantas tienen la capacidad de mejorar la calidad de vida”.


En su universidad, nos cuenta que “el 80% de las personas que venían eran mujeres, y de ellas, el 70% venía por problemas ginecológicos.” Ya sea porque las pastillas les provocaban demasiados efectos secundarios con los que no se sentían cómodas, o por condiciones crónicas generadas por los anticonceptivos hormonales, o porque se sentían insatisfechas con las opciones que les ofrecía la medicina convencional. “En dos meses veías a muchas de esas mujeres cambiar, y no sólo que ya no sintieran dolor, sino que tenían más energía, su vida mejoraba, y eso es algo que una pastilla no te puede dar”.


LA FERTILIDAD Y LA DESCONEXIÓN CON LA TIERRA


Imagina un terreno completamente seco, un bosque o un jardín donde no crezcan nuevas plantas. Imagina que un pedazo de tierra ha perdido su capacidad para regenerarse y ahora es un suelo árido, sin humedad y sin nutrientes (como los suelos que deja la minería). Esa tierra, ha perdido su fertilidad. ¿Esta imagen nos aterra? Entonces, ¿por qué aceptamos que pase lo mismo en nuestros cuerpos y con nuestra fertilidad?


“Creo que lo más fuerte es la desconexión que tenemos con la definición en esencia de lo que es ser fértil.


Para nosotras, la fertilidad es inmediatamente ese miedo de quedarte embarazada, es un tabú, cuando en realidad una mujer fértil es el reflejo de una mujer sana por dentro, biológicamente, químicamente, hormonalmente, mental y emocionalmente. Sólo valoramos esa fertilidad cuando no la tenemos, y ahí empieza todo un trabajo para recuperar y sanar la concepción de la fertilidad”.


Isabela Mascaró


Si comprendemos todo lo que está detrás de una mujer fértil y cultivamos esa fertilidad (más allá de pensarnos como seres gestantes) observaremos que cuidar de esa fertilidad es también cuidar de la fertilidad de la tierra, porque inevitablemente todo lo que nos afecta a nosotras, también le afecta a ella (la calidad del agua que ingerimos, la calidad de los alimentos que consumimos, los cambios drásticos en el clima, etc.)


HORMONAS REPRODUCTIVAS Y SU INFLUENCIA EN LA SALUD DE LA MUJER


“La analogía que me gusta usar es que tu cuerpo es un jardín”, nos dice Isabela Mascaró mientras conversamos, y en ese jardín, cada hormona reproductiva tiene una misión que va infinitamente más allá del simple hecho de permitirnos “crear bebés”.


Estrógeno:


  • Según Isabela, el estrógeno en ese “jardín” equivale al sol, al agua y la tierra, es decir, todo lo que nutre y ayuda a que las plantas puedan crecer.


  • En términos de reproducción, es la hormona que hace crecer el tejido endometrial (es decir, lo que menstruamos o lo que si quedamos embarazadas, se convierte en placenta).


  • Influye a lo largo de nuestra vida en el crecimiento de otros tejidos, como el tejido mamario.


  • Influye en el desarrollo y maduración del útero y ovarios.


  • Es esencial para el desarrollo de la salud ósea y la musculatura corporal (en este punto es vital aclarar que la producción de estas hormonas inicia con nuestra primera menstruación, y desde ese momento hasta los 25-26 años, se madura nuestra estructura ósea y musculatura corporal. Es decir, ¿qué pasa si tomando anticonceptivos a esas edades, inhibimos la producción de esta hormona? Pues influye en que no se maduren bien muchas funciones y por ende, tengamos condiciones crónicas desde jóvenes. Por ejemplo, mujeres de 40 años con osteoporosis).


  • En cuanto a la salud mental, el estrógeno está relacionado con la producción de serotonina, y si tenemos bajos niveles de serotonina, habrá depresión (uno de los efectos secundarios de las pastillas anticonceptivas).


  • Mentalmente, el estrógeno afecta al hemisferio izquierdo, entonces nos ayuda a tener una mayor capacidad analítica, retención de memoria y claridad mental.


Es importante aclarar que esto aplica para mujeres que producen cantidades sanas de estrógeno, ya que el exceso de cualquiera de los dos tipos de estrógeno que existen pueden afectarnos.


Progesterona:


  • En la analogía del “jardín” la progesterona es la hormona que ayuda a que las plantas no crezcan salvajemente, sino que haya cierto equilibrio. Es esa “jardinera” que poda todos los tejidos.


  • La progesterona sólo se puede producir después de haber ovulado (nuevamente, si nuestra ovulación está “inhibida” por anticonceptivos, no producimos suficiente progesterona.)


  • En términos reproductivos, crea una estructura para que el tejido endometrial se sostenga. El endometrio es lo que eventualmente se convierte en placenta.


  • En cuanto al tejido mamario, si hay exceso, tiene la capacidad de modificarlo dentro de las glándulas mamarias. Entonces es esencial, por ejemplo, para prevenir el cáncer de mama, porque evita exceso de producción de tejido.


  • Está muy vinculada a la salud de la tiroides. “Se estima que 7 de cada 10 personas que tienen hipotiroidismo son mujeres, siendo un reflejo de la epidemia que estamos enfrentando como género. Hay varios factores que afectan al desarrollo de esta condición, uno de estos siendo deficiencia de progesterona.… si tenemos deficiencia de progesterona o tomamos pastillas anticonceptivas, dopamos esa relación entre la progesterona y la tiroides, y luego la tiroides empieza a reducir su capacidad de funcionar”. - Isabela Mascaró


La deficiencia de progesterona es uno de los factores que influyen para que esto ocurra, porque esta hormona estimula la tiroides y la ayuda a funcionar óptimamente… si tenemos deficiencia de progesterona o tomamos pastillas anticonceptivas, dopamos esa relación entre la progesterona y la tiroides, y luego la tiroides empieza a reducir su capacidad de funcionar”.


Testosterona:


  • Esta hormona produce un pico antes de la ovulación, por eso está muy ligada con nuestro nivel de líbido y salud sexual.


  • También está vinculada con nuestra capacidad para producir masa muscular y tejido óseo.


Finalmente, éstas son sólo algunas de las influencias que las hormonas reproductivas tienen en otros aspectos de nuestra salud. Aún hay muchas desconocidas por nosotras e incluso, por la misma ciencia.


En ese sentido, desde OVA te recomendamos que tomes en cuenta todos estos factores de manera responsable e informada al momento de elegir anticonceptivos hormonales. En la mayoría de los casos, las mujeres los aceptamos como si fueran nuestra única opción y lo cierto es que no; no es el único camino que existe para evitar embarazos.


RECOMENDACIONES PARA CUIDAR / REGULAR EL CICLO MENSTRUAL:


  • Comer a las horas. “Nosotros fuimos biológicamente diseñados para cumplir los patrones biológicos de la naturaleza, y la forma en que comemos influye muchísimo en nuestra salud.”


  • Cuidar las horas de sueño. Cuando se vaya la luz del sol, evitar el trabajo o ejercicio y hacer actividades de reparación y descanso.


  • “No todos tenemos que ser agricultores, pero podemos elegir consumir local y orgánico con alto contenido nutritivo”, algo que en Ecuador es accesible para muchos.


  • La pepa de zambo, la quinoa, el amaranto, los tubérculos, la linaza, la chía, las truchas, los alimentos ricos en omega 3, nos ayudan muchísimo a cultivar la fertilidad y por ende, nuestra salud.


  • Cuidar el consumo de café, que en cantidades altas puede afectar la salud reproductiva, “porque quita minerales necesarios para la reproducción y estimula las glándulas suprarrenales, que te pone en estado de constante estrés. Cuando estamos estresadas, lo primero que se va a sacrificar es la salud reproductiva. Es biológico, si hay una situación de estrés, la prioridad no es concebir”.



PLANTAS RECOMENDADAS PARA BALANCEAR EL CICLO


En este punto, nos parece vital aclarar que si bien estas plantas pueden ser beneficiosas, usarlas sin el acompañamiento adecuado puede afectarnos más que ayudarnos. Por favor, contacta a una especialista y relaciónate con ellas desde el respeto, cuidado e información.


  • Romero: es una planta súper beneficiosa que todas podemos tener en casa. “Tiene un aceite esencial que es “ácido rosmarínico” que tiene la capacidad de estimular enzimas hepáticas y optimizar los procesos de desintoxicación en el cuerpo. Es una de las pocas que se ha comprobado que tiene la capacidad de eliminar excesos de estrógenos (xenoestrógenos).” Además tiene propiedades antioxidantes, ayuda a mitigar la fatiga, menstruaciones abundantes, dolores en los senos, y también cuida el hígado.


  • Ortiga: tiene alto contenido en hierro y en minerales. Puede ser muy buena para mujeres con baja energía o con anemias.


  • Guayusa: ayuda a regular los ciclos menstruales en la mujer y es estimulante, pero no tanto como el café.


PLANTAS RECOMENDADAS DESDE OVA PARA APOYARTE DURANTE LA MENSTRUACIÓN:


Estas plantas no tienen efectos tan fuertes y pueden ser usadas en la cotidianidad para aliviar cólicos.


  • Manzanilla: es un sedante natural y ayuda a calmar los cólicos menstruales, además de calmar también nuestra mente y emociones.


  • Caléndula: es “antiinflamatoria, antiséptica, antibacteriana, emoliente y cicatrizante de uso tópico. Digestiva, sudorífica, antiespasmódica, emenagoga y, en altas concentraciones, abortiva. Desaconsejada durante la gestación, la lactancia, y en menores de 10 años” (Del cuerpo a las raíces, escrito por Pabla Perez, Ines Cheuquelaf, Carla Cerpa).


  • Canela: “estimula el apetito, expectorante, antiséptica, induce la menstruación y calma el dolor. Combate la flatulencia y acidez estomacal.” En caso de embarazo o personas con tratamiento anticoagulante se recomienda restringir su uso. (Del cuerpo a las raíces, escrito por Pabla Perez, Ines Cheuquelaf, Carla Cerpa).


  • Orégano: “favorece las funciones digestivas, ayuda a eliminar gases estomacales, tos y secreciones bronquiales. Calma en el dolor, estimula la menstruación, la circulación, favorece al hígado en su proceso de limpieza. Excelente antiséptico y antioxidante.” (Del cuerpo a las raíces, escrito por Pabla Perez, Ines Cheuquelaf, Carla Cerpa). Personas en estado de gestación, cuidar su uso.


  • Tilo: “antiinflamatorio, antiespasmódico, antitusivo, diaforético, sedante y diurético. Para calmar los nervios y el insomnio hay que beberlo a temperatura ambiente. Expectorante, eficaz ante el catarro, la fiebre y el dolor de cabeza. Antidiarreico, fortalece el corazón. No consumir junto a medicamentos antihistamínicos y evitar su consumo excesivo” (Del cuerpo a las raíces, escrito por Pabla Perez, Ines Cheuquelaf, Carla Cerpa).


Si estás interesada en recibir acompañamiento en el mundo de la medicina herbal y recibir un tratamiento que se adapte a tu cuerpo y tus necesidades, desde OVA te recomendamos a las siguientes especialistas en quienes confiamos y que podrán acompañarte responsablemente.


Especialista en medicina herbal y en la salud de la mujer.


Especialista en salud reproductiva holística. Método Justisse y Nutrición.


Especialista en salud reproductiva holística. Método Justisse.


Fuente: Del cuerpo a las raíces - Pabla Perez, Ines Cheuquelaf, Carla Cerpa (segunda edición, Buenos Aires 2017)


214 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page