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El Mito de la Higiene Vaginal


El día en que publicamos este artículo sobre el ecosistema vaginal, 28 de mayo 2020, se celebra el día internacional por la salud de las mujeres.


PREÁMBULO 28 DE MAYO


Miles de mujeres alrededor del mundo trabajan organizadamente a diario para visibilizar nuestras necesidades y exigir que se atiendan. A ustedes, ¡gracias! Desde el acceso a la información, a la salud, el respeto a nuestras necesidades y decisiones, nuestra integridad física y psicológica, hasta lograr la equidad en todos los espacios.


En OVA ponemos nuestro granito de arena y trabajamos por el libre acceso a la información objetiva, médica y sensible sobre nuestra salud. Vender copas menstruales en el Ecuador, nuestro país, se volvió una herramienta ideal para crear una comunidad en torno a lo que nos mueve: la salud de la mujer. Por eso estamos aquí, juntas, rompiendo tabús y derribando mitos, porque entendemos el papel fundamental del acceso a la información en esta lucha.


EL MARKETING DE LA HIGIENE ÍNTIMA


Nos gusta imaginar a nuestro cuerpo como una geografía aún por explorar. Hay tesoros ocultos y espacios por descubrir y habitar. Nuestro cuerpo nos da señales del estado de nuestra salud, y en las mujeres, ésta también se manifiesta en nuestro ciclo. Sin embargo, no tenemos las herramientas para “leer” nuestro cuerpo. Se nos quitó la hoja de ruta y nos perdimos en el camino hacia nosotras mismas.



Con la higiene vaginal pasa esto. Hay todo un marketing y muchísimo dinero invertido precisamente en que estemos desinformadas. Nos hacen creer que nuestra vulva es sucia, por eso compramos el jabón vaginal. Nos hacen creer que nuestra sangre huele mal y que es antihigiénica, por eso vamos a comprar toallas o tampones para no verla, ni sentirla, ni olerla. Nos hacen creer que tal como somos no está bien, y que tenemos que poner mucho esfuerzo y dinero para llegar a estarlo. Toda esta dinámica no hace más que alejarnos de nosotras mismas y de lo maravilloso que es nuestro sistema de autolimpieza.


EL ECOSISTEMA VAGINAL


La vagina tiene bacterias. Necesitamos que estén allí, equilibradas entre “buenas” y “malas” para que todo vaya bien. Cuando este equilibrio se altera por estrés, malos hábitos de aseo, anemia, etc., las bacterias “malas” toman poder y empiezan las infecciones. Mayra Alvear, la ginecóloga con la que conversamos, sostiene lo contraproducente que es el uso de protectores diarios y jabones vaginales para mantener este equilibrio. Si no hay un motivo por el cual debas hacerlo más que por “higiene”, en lugar de ayudarte, va a deteriorar tu flora vaginal, alterar e interferir en el proceso que ya tu vagina está haciendo de forma natural: mantenerse protegida.

La razón principal de usar protectores diarios es por una necesidad de “estar limpia” ante el flujo vaginal que se aloja en nuestro calzón. Pero ¿qué es este flujo? Primero, aclaramos que “una vagina húmeda es una vagina sana”, como dice Jen Gunter en su libro La biblia de la vagina. Ahora, hablemos de estos flujos naturales.


  • Flujo diario: es una descarga natural que varía en cada mujer. La dosis cada 24 horas debería ser entre 1 a 3 ml, incluso hasta 4 ml. Este flujo es resultado de un proceso de descamación natural, resultado de una autolimpieza de la vagina.


  • Flujo del moco cervical: es el que tenemos en los días de ovulación. Tiene más textura, suele ser más elástico y lo podemos tocar con la punta de los dedos.


La presencia de estos flujos, por lo tanto, habla de un estado saludable de nuestro ecosistema y ciclo. Perdamos el rechazo a ver nuestro calzón manchado y permitamos que nuestra vagina pueda airearse. ¿Qué flujos deberían preocuparnos? Cuando hay un aumento en la cantidad de esta secreción, sentir olor, un cambio de color o si hay comezón. Esto ocurre cuando las bacterias han tenido un desequilibrio y surge una infección. En estos casos lo conveniente es visitar al ginecólogo de confianza.


LA MUCOSA VAGINAL


Esta piel recubre la vagina y tiene alrededor de 28 capas gruesas de células. La vulva también tiene su capa de células basales que la protegen (¿diferencia entre vulva y vagina? aquí). Estas capas se expulsan y reconstruyen constantemente. En el caso de la mucosa vaginal, cambia mucho más rápido que la piel de la vulva y tenemos una nueva capa producida cada 96 horas. ¡Qué maravilla! Mientras estamos con nuestras preocupaciones diarias esa capa está allí, reconstruyéndose en silencio para garantizar nuestra salud vaginal.


De acuerdo al libro escrito por Jen Gunter, las razones biológicas por las que nuestra mucosa vaginal se reconstruye son:


  1. Fricción: incluso si es sutil, el contacto con un dedo, lengua, pene, siempre va a generar fricción y estas células vienen al rescate rápidamente para reparar los desgarres leves.

  2. Nutrir el ecosistema: la capa superficial de células muda aproximadamente cada 4 horas en una mujer de edad reproductiva. Estas células muertas alimentan a su vez las bacterias que mantienen a la vagina limpia porque contienen glycogen (azúcar).

  3. Confundir a las malas bacterias: las células muertas flotando en la vagina trabajan como un señuelo. Si las bacterias malas atacan a estas células muertas disfrazadas, luego son expulsadas como parte del flujo vaginal.


- ¿Qué? ¿Qué mi vagina es lo más inteligente del mundo y yo ni sabía?

- ¡Ajá! Así que, por favor y gracias, no interrumpir ni alterar su trabajo con toallitas ni jaboncitos con olor y etiquetas de florecitas. Lo que ella hace es trabajo serio.


Las copas menstruales pueden ser nuestras aliadas también a la hora de cuidar nuestro ecosistema vaginal.


Mientras que los tampones y toallas desechables, por su naturaleza absorbente y ultra absorbente, pueden generarte irritación, crear caldo de cultivo para infecciones, alterar con sus químicos a tu flora bacteriana y vaginal, y llevarse consigo muchos de los fluidos que trabajan para equilibrar tu ph vaginal; la copa menstrual al contrario, no va a perjudicar tu ecosistema. ¿Por qué?


En primer lugar por su material. Las copas de OVA están hechas de TPE, un material quirúrgico que no es absorbente, además, la recomendación es hervirla al inicio y final de tu ciclo. Estos factores reducen las probabilidades de generar infecciones, y en cambio, ayudan a que tu ecosistema vaginal haga su trabajo sin químicos externos que interfieran ni lo alteren.


De hecho, la copa puede ser una herramienta ideal también para conocer los fluidos de tu ciclo. No es algo por lo que debemos sentir asco, al contrario, la copita nos ayuda a identificarlos, ser consciente de su textura, su olor, y si en algún momento surge un honguito o alteración, vas a notarlo enseguida. Por eso y más, te invitamos a cambiarte al team copita.




Si llegaste hasta aquí ¡Gracias! déjanos saber tus comentarios después de leer el artículo. Recuerda que en nuestras redes puedes escribirnos, si te sientes sola en cuarentena, si tienes dudas sobre la salud de la mujer, o si tienes alguna anécdota que compartir. ¡Creemos comunidad!


Abrazos,

Equipo de OVA.




Este es el segundo artículo de nuestra serie “Vagina, vulva y clítoris”, para la cual hemos entrevistado a la ginecóloga Mayra Alvear, quien actualmente trabaja en La Maternidad de Quito. También consultamos el libro La Biblia de la vagina, escrito por Jen Gunter, ginecóloga y obstetra canadiense. Si quieres más información, te invitamos a ver el 1er artículo de la serie.


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